lunes, diciembre 16, 2013

Opinión... because everyone should have one

 

Carrillo y Fraga, dos políticos de ideas muy opuestas, pero dos caballeros al fin y al cabo
A largo de los años he tenido la sensación de que mi generación es tremendamente privilegiada en todo lo que se refiere a política, convivencia, respeto... en fin, a todo lo que tiene que ver con la Democracia y el Estado de Derecho. En estos últimos tiempos esa sensación se ha convertido en una convicción, por arrogante que a alguien le pueda parecer tal afirmación.

El azar quiso que tengamos el privilegio de haber nacido lo suficientemente tarde para no vivir una Dictadura y lo acertadamente pronto para no haber crecido en un ambiente como el actual. Y me refiero a lo estrictamente político.
En los primeros pasos de la libertad y la democracia, en este País había un sentimiento de entendimiento y respeto que estaba por encima de luchas políticas (que las había y tremendamente duras). Probablemente el sentimiento de libertad y lo nuevo de la situación para nuestros padres, les hacia mirar al contrario como adversario político y no como un enemigo.
También ayudaban los medios de comunicación. Aún existiendo únicamente la televisión pública, la manipulación de la actualidad estaba a años luz de las teóricamente imparciales cadenas privadas de la actualidad o simplemente no existía.
Las noticias eran "NOTICIAS" y el análisis se dejaba para programas creados a tal efecto. Ejemplos como Informe Semanal, desarrollando los temas de actualidad con magníficos documentales, La Clave (vienes 6 tarde) con una tertulia a la que acudían intelectuales y personalidades de este y otros países para discutir sobre diversos temas, y otros programas de debate (Milá quien te ha visto...) que pretendían hacer pensar a la audiencia además de entretener.

En la actualidad es todo lo contrario. Amparándose en "la línea editorial" recibimos las noticias como los potitos de un bebe, trituradas y con lo que consideran mas adecuado para nuestro desarrollo intelectual. Ver dos Telediarios, escuchar dos cadenas de radio o leer dos diarios de "líneas editoriales" opuestas el mismo día es una tragicomedia, no sabes muy bien si reírte de lo evidente de la manipulación o llorar por el poco respeto que demuestran hacia los ciudadanos.

Por desgracia el periodismo de este país como tantas otras cosas ha caído en una espiral de servilismo bochornoso que premia a los "personajillos" y la mediocridad el lugar de ejercer la tarea que una sociedad madura y un el estado de derecho les encomienda, que no es otra cosa que ser vigilante y crítico con el poder, buscando informar a los ciudadanos con veracidad e independencia.

La mayoría no estará de acuerdo con esto (eso si alguien lo lee, jajaja) pero en mi modesta opinión la sociedad esta viviendo una involución en el terreno cultural, político y ético de proporciones preocupantes.

Me gustaría destacar alguno de los problemas que, siempre bajo mi punto de vista, nos están llevando hacia una sociedad con  cada vez menos espíritu crítico y una nula capacidad de análisis.
 
Pero eso no va a ser hoy, parafraseando a Aznar "Vaya coñazo que les he soltado".... (y solo es a modo de introducción)